viernes, 2 de diciembre de 2011


El poeta agoniza



1

Sólo un poeta de verdad sabe la angustia que se experimentó en la sala de espejos de la poesía. Por la ventana se oye el ruido de los disparos y el corazón se siente oprimido por el deseo de marcharse; Lermontov se pone el uniforme militar; Byron coloca el revólver en el cajón de la mesa de noche; Wolker marcha en sus versos con las multitudes; Halas maldice y sus maldiciones riman; Maiakovski pisotea el cuello de su canción; entre los espejos se desata una lucha maravillosa.
¡Pero cuidado! Cuando los poetas traspasen por error los límites del salón de los espejos, morirán, porque no saben disparar y cuando disparen sólo acertarán a su propia cabeza.
¿Los oís? ¡Ahí van! El caballo galopa cuesta arriba por los vericuetos de las montañas del Cáucaso y en él va sentado Lermontov con su pistola. ¡Otra vez el ruido de los cascos y el traqueteo de los coches! ¡El que va es Pushkin y también lleva pistola y también va a batirse en duelo!
¿Y qué es ese ruido? Es un tranvía; un lento y ruidoso tranvía praguense; en él va Jaromil, recorre la  ciudad  de un extremo a otro; hace frío: lleva un traje oscuro, corbata, abrigo, sombrero.

MILAN KUNDERA

domingo, 20 de noviembre de 2011


PARTICIPAN EN ESTE NÚMERO
 
La revista palabras Diversas quiere agredecer la colaboración de estos nombres que han hecho posible la salida de este número. Gracias a todos.
 
 
 
   Esta es la lista de poetas que salen en la antologia de "Palabras Diversas" dirigida por Luis Prieto.  
 
- Alejandro Sanz Ávalos (España)
- Alejo Urdaneta Fuenmayor (Venezuela)
- Alex Valenzuela Romero (Perú)
- Ana Claudia Díaz (Argentina)
- Antonia Blas Martín Pérez (Cuba-USA)
- Beatriz Osornio Morales (México-USA)
- Cecilia Ortiz (Argentina)
- Daniela Carolina Gallegos Valenzuela (Chile)
- Daydí Díaz Zas (Cuba)
- Elena Dreser (Argentina-México)
- Elías Domingo Galati (Argentina)
- Emilio Chapí Verdú (España)
- Federico Gabriel Rudolph (Argentina)
- Félix Acosta Fitipaldi (Uruguay)
- Francisco Carrascal Moreno (España)
- Françoise Roy (Canadá-México)
- Germán López Velásquez (Colombia)
- Gildardo Gutiérrez Isaza (Colombia)
- Graciela Nasif (Argentina)
- Guillermo Alberto Peluffo (Argentina)
- Iran Infante (Venezuela)
- Iris Cadelago (Argentina)
- Jesús Cárdenas Sánchez (España)
- Joana Puig Poisson (Francia-España)
- Joel Bustos Tello (Ecuador)
- José María del Rey Morató (Uruguay)
- José María Lopera Rodríguez (España)
- Julio César Aguilar (México)
- Krishnamurti Góes dos Anjos (Brasil)
- Leda Maidana (Argentina)
- Lisbeth Magali Flores Osorto (Honduras)
- Livia Díaz (México)
- Manuel Martín Aguado (España-Irlanda)
- Mari Carmen Moreno Mozo (España)
- María Paz Ruiz Gil (Colombia-España)
- Marlene Villatoro Mederos (México)
- Obed González (México)
- Patricia K. Olivera González (Uruguay)
- Pedro Pujante Hernández (España)
- Rafael Negret Fernández (Colombia-Panamá)
- Ramón Fernández Palmeral (España)
- Rebeca Ruiz Riberoll (México)
- Rolando Ernesto González Riojas (México)
- Susana Roberst (Argentina)
- Tito Muñoz Guarnido (Ecuador)
- Vicente Mayoralas García (España)
- Víctor Hugo Gajardo Olivares (Chile)

 Libros en Choluteca

Columnistas  6 junio, 2010
Por Segisfredo Infante
segisfredo_infante_new-70Acompañados por el sonido de un aguacero proverbial, el viernes 28 de mayo presentamos en Choluteca, en la casona colonial de José Cecilio Díaz del Valle, el poemario “Diapasón de Angustia” del escritor Oscar F. Sierra, publicado recientemente por la Editorial Universitaria de la UNAH. También fueron presentados los libros “De la muerte al amor” del poeta Rony Bonilla, y “Estrellitas de Jabón” de José Javier Martínez Espinoza. Frente a una concurrencia ansiosa de eventos culturales heterogéneos, además de la lluvia tuvimos ocasión de escuchar las primeras interpretaciones melódicas de la orquesta “Beethoven”, integrada por adolescentes de aquella localidad.
 En nuestro caso particular, además de aplaudir los trabajos de los otros compañeros involucrados en el arte de la creación y del análisis literario, en Choluteca nos limitamos a improvisar una presentación del texto poético del joven Oscar Fernando Sierra, quien en los últimos tres años ha venido dando muestras de una alta capacidad para el ensayo semiótico, la invención del poema y para la novela, con significativas rupturas lingüísticas. Tal es el caso de “Diapasón de Angustia”, que aquí nos proponemos sintetizar.
 Oscar F. Sierra se ha consubstanciado en forma deliberada con las grandes teorías lingüísticas y literarias del siglo veinte, en donde subyacen, de modo predominante, los conocidos planteamientos lingüísticos del suizo Ferdinand de Saussure (1916), y la semiótica modernísima (o posmoderna) del escritor italiano Umberto Eco (1974). En la línea de este poemario conviene subrayar la idea de lo “subyacente” y lo “predominante”, habida cuenta que Oscar Sierra es un hombre de lecturas compulsivas, múltiples y eclécticas, como pocos lectores y escritores en Honduras. Sin embargo, hay constantes teórico-técnicas, como las antes señaladas, que es imposible pasar por alto.
 Este cruce teórico le permite, sin embargo, imprimir un solo tono poético a los textos que integran “Diapasón de Angustia”. Además de ese tono bastante uniforme se observa un fogoso deseo de rupturas del lenguaje respecto de la mayor parte de la poesía “tradicional” de Honduras y América Central. En su obra hay abundancia de neologismos; descomposición de palabras; readaptaciones técnicas desde otros códigos idiomáticos en función del castellano; y una tendencia, tal vez inconsciente, hacia el uso reiterativo de las esdrújulas. Es, hasta cierto punto, un poeta esdrujulísimo. En todo caso es observable en la obra de F. Sierra un proyecto deliberado de “desconstrucción” del lenguaje, como les gustaría repetir a los ensayistas de moda. O más bien de “desmontaje” de las estructuras del lenguaje y del pensamiento, según los autores posmodernos como Jacques Derrida, Francois Lyotard y Edgar Morin, para sólo mencionar a tres. En este punto vale la pena destacar que es imposible continuar ignorando (como avestruz en el agujero provinciano) las nuevas propuestas filosóficas y lingüísticas de los siglos veinte y veintiuno. Ello al margen de si las mismas gustan o disgustan a los lectores realmente avispados.
 Por encima de los puntos que podríamos abordar en otro momento, hay que valorar en esta poemática técnica de Oscar F. Sierra, la obsesión de rupturas; los estallidos eróticos recurrentes; las soledades y las irreverencias sociopolíticas. En lo particular nosotros creemos que sólo el tiempo y algunas lecturas más sosegadas podrán conducir a F. Sierra hacia los cauces profundos de su riquísima potencialidad. ¡!Éxitos, joven amigo!!

Aldea de Cerro Grande, Distrito Central

sábado, 22 de octubre de 2011

POEMARIO "LA MALDITA NEGRA LUNA" DE LISBETH MAGALY FLORES


                                                             Lizbeth Magaly Flores Osorto






























                                                                    La Maldita Negra Luna







































Dedicatoria y agradecimiento


A Dios Todo poderoso
A mi  madre Olga Flores
A mi abuela Juana Osorto
A mi Amor Eterno Oscar Fernando Sierra
A toda mi familia
  A mis  tíos y tías
 A mis apreciables lectoras y lectores

















































Índice


  1. Tus sueños……………………………………………………………………..
  2. Soledad…………………………………………………………………………
  3. El amor se marchó……………………………………………………………..
  4. Escondida………………………………………………………………………
  5. Silencio…………………………………………………………………………
  6. Atardecer……………………………………………………………………….
  7. Soy una diosa en el viento………………………………………………………
  8. Esclava de tus plenitudes……………………………………………………….
  9. Poder amarte……………………………………………………………………
  10. Mi ser……………………………………………………………………………
  11. Máscaras de silencios…………………………………………………………..
  12. Manantiales de amor……………………………………………………………
  13. Tristeza del caído……………………………………………………………….























Presentación

“La Maldita Negra Luna  poesía intimista, murmura al ras del viento con ecos que deslindan el corazón, hacen vibrar las cuerdas del alma, cada verso se va difuminando con certera sintaxis silenciosa, nos hundimos en cada silaba, vamos encontrando heridas, tristezas, besos, recuerdos  en la que van formando una imagen en el presagio del dolor y de la nostalgia arraigada en la piel de la poeta. Sin complicaciones estructurales, sin rebuscamientos.
En la poesía de Magaly encontramos el hastío muy marcado, me recuerda a Alfonsina Storni  y a Safo, poetisas desmanteladas por el dolor, la ausencia y la soledad. Advierto, se trata de lanzar a la arena movediza de la poesía hondureña a una joven que todavía tiene mucho camino que recorrer en el espacio escabroso de la literatura, con pie seguro se revela con sus poemas, ya había publicado siete en el poemario “Música de la Memoria Atrapada” de Oscar Sierra, esto la faculta para seguir construyendo una estética surrealista con signos románticos aun en boga en la época contemporánea, que decir de muchas mujeres que han ido construyendo la poesía hondureña con estos temas como es el  amor, en el caso de Aida Sabomge, Indira Flamenco, Diana Espinal, y Ximara Bu , entre otras, las que han dado el rostro por la poesía hondureña.

Lizbeth, dotada de fabulación, imaginación y de manejo en el lenguaje, logra persistir en la palabra, porque la llena de ternura, de ansia, fuera de cualquier formalismo, penetra en la mente del lector, lo hace identificarse con el sentimiento amoroso universal, veamos:
“desdibujarte en el pálpito de mis sentidos
descubrirte en el respiro del deseo”

La ardua sensibilidad se concibe con fuerza metafórica:
“Me encuentro perdida
en el abismo de la soledad”

“La Maldita Negra Luna”  es un escalón literario, prima opera  que nos deja entre paréntesis, una simbiosis de  la vida y el amor, en esos dos ejes se mueve gravitacionalmente las esferas creativas y sensibles de Lisbeth, la poesía es la única forma literaria que nos asoma de manera perfecta a las cosas, para percibirlas, y reflejar el subconsciente donde se abaten sufrimientos, sueños, ilusiones y realidades intrínsecas que le acaecen al ser humano.




Una búsqueda sombría de las condiciones existenciales del humano ante el sentimiento amoroso, contrario a lo que el mundo moderno ha indiferenciado, es decir la presencia de la tecnología, de la innovación, de la telemática, eso ha desahuciado al hombre convirtiéndolo en un homo Videns, abandona sus preocupaciones sensibles, no le interesa el sentir amoroso, estamos en un proceso de deshumanización, así lo expresó el famoso filosofo español Ortega y  Gasset.
La poesía es una compuerta al paraíso soñado, es una catarsis que de repente nos salva de lo perdido, de un mundo fragmentado, de aceleraciones tecnológicas, donde el alma humana se funde en la perdición de lo insensible, aparece la poesía intimista de “La Maldita Negra Luna” como salvación contra la indiferencia. La voz poética de Lisbeth  se dispersa llana, precisa, ambivalente y multiforme, aunque encontremos a veces versos cortos, pero la brevedad es eternidad, fuego de palabras, certeza de significados silenciosos, volcán subterráneo ardiente en el alma, verso magnético, silaba infinita, poema intenso, eso es lo que se logra percibir en la obra estética de Lisbeth Magaly Flores, hace su lance con huella personal en el estilo propio de la que estamos muy seguros.
Damos la bienvenida con certeza y confianza a la poeta Lisbeth Magaly Flores, ya se enfilará a los pasillos infinitos de la poesía   Hondureña contemporánea femenina. Esperamos los lectores y lectoras den un fuerte abrazo, y entren campantes a ese mundo amoroso y solitario de  La Maldita Negra Luna. De Lisbeth Magaly Flores.


Oscar Fernando Sierra Ordoñez
Escritor
(UEAH)Unión de Escritores y Artistas de Honduras




















Hieres   
Deslumbras mis vacíos
hieres mis silencios
murmuras caricias rotas
besas atardeceres plagiados de tristezas
opacas miradas desde el mas allá de mi piel
rasgas vientos soñados de tempestades
rompes nostalgias
y cabalgas en el pensamiento del piano roto de mi alma
ausentemente navegas en la hiriente soledad de mis costumbres.




































Tus sueños

Encontrar la música de tus labios
la ternura de tu alma
la plaga de tu amor corre por mi cuerpo
al anochecer, tus sueños me pertenecen

Te pienso como el agua al mar
la estrellas al cielo
tu piel es verso de esperanza
los deseos me invaden
vuelve mi ilusión de encontrarte allí………































SOLEDAD
Raíces secas de esperar
veredicto de tu corazón
naufrago y vulnerable
como un velero sin navegante

Amor cansado de andar
la sinfonía de tu corazón es como la oscuridad de la negra noche
ennegrecido pasado

Me encuentro perdida
en el abismo de la soledad

































El amor se marchó



Cabalgo en la línea entrecortada de tu amor
mi alma cae al vacío
cadenas de mi existencia estrujan y maldicen los deseos

Alguna luz se dispersa lejos del horizonte
el destino forma hilos invisibles de dolor
viento vaga por el sendero del olvido
el amor se marchó para no volver.






























Escondida



Escondida bajo el sol
robo el polen de tu amor
la vida es una flor cortada en pedazos
no existe la razón
no existe el pensamiento
siento que el mundo se desdibuja de color gris……






























Silencio

Hondo silencio
de soledad
me derrumba
solo encuentro tristeza en palabras desesperadas
lágrimas de luna
consuelan mi corazón.

Llanto camina sobre el atardecer
crepúsculo se hunde en el anochecer
murmuro  despacio relámpagos de amor
y sílabas de olvido.






























Atardecer

Atardecer ….pensándote
dibujándote en mi pensamiento…
confundida navego en tus océanos
miradas dispersas en lo prohibido
me dejas morir
me dejas en el vacío del abandono.


































Soy una diosa en el viento

Encontrarte en los vaivenes de mi  piel
desdibujarte en el pálpito de mis sentidos
descubrirte en el respiro del deseo

Soy una Diosa en el viento
lucero de la vanidad
suspiros reencarnados en la pasión

Fragancia de amores errantes
vago en el mundo
vago en tu alma sin final
belleza perfecta en el crisol del tiempo
abandono  en el vacío
esperándote tras la ventana.


























Esclava de tus plenitudes


Lo profundo en lo invisible
lo maldito en lo desconocido
mi alma nada en cadenas de fuego
de soledad y martirio
miedo ahogándose en mi presente
mis deseos caen derrotados en mis sueños.

Gotas en el vacío
espacio perdido
ardiente y oscuro
centinela de mis noches
y esclava de tus plenitudes.





























Poder amarte

Deseo poder amarte
sentir el palpitar de tu corazón
abrazar tu alma
besar tus sentidos
arrullarte como un bebe
y guardarte en mi pensamiento para nunca olvidarte.


































Mi ser


El mar besa mi ser
cielo arrulla mi caminar
la tristeza de mi soledad cae abismo.





































Mascaras de silencios


Que las máscaras caigan al vacío
que el fuego rasgue las heridas del pasado
Que la maldita luna calle los silencios escondidos
que apague el ser en mi interior.




































Manantiales de amor




Ficticia es la noche
y el amanecer tierno en tus brazos
las palabras se cortan en el silencio
tus besos me alimentan como el suave rocío de la mañana
tierna es la caída del agua
y tu voz susurrando ente mi cuello
bajando lentamente hacia el horizonte
donde encuentras los manantiales de amor.






























Tristeza del caído

Triste las palabras del caído
Amarga la soledad del callejero

Encrucijadas de la existencia
Cansancio agobia la piel del anciano
Palidez en la mejilla del niño abandonado
Desgracia de la mujer abatida
por la inmundicia de la calle
sin despertar el sueño
caerá y ahí morirá .